What You'll Learn
Casi nunca hay un día exacto en que uno diga: “Ya es hora.” Lo que suele haber son pequeñas pistas. Una casa que se siente demasiado grande, una nevera casi vacía, una llamada en la que su mamá suena más callada que de costumbre.
Si usted se está haciendo esta pregunta, para usted o para un ser querido, ya va por buen camino. Aquí le contamos las señales más comunes y cómo hablar del tema en familia, con calma y con cariño.
Las señales casi nunca llegan de golpe
Muchas familias esperan un momento claro para hablar del tema. Pero ese momento rara vez se presenta de forma clara. Las señales suelen ser pequeñas y aparecen poco a poco, en la rutina de todos los días.
Lo importante es mirar el conjunto. Una sola señal no lo dice todo, pero varias juntas sí merecen una buena conversación.
La casa pide más de lo que da
El patio, el techo, el aire acondicionado que se daña en pleno agosto. Un grifo que gotea y nadie que venga a arreglarlo. Con los años, la casa que antes era un orgullo puede convertirse en una lista de pendientes.
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Las reparaciones se acumulan o se dejan para después
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Manejar se ha vuelto incómodo, sobre todo de noche o por la US-1
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Hay cuartos que ya casi no se usan
Cuando mantener la casa exige demasiado tiempo y esfuerzo, puede ser el momento de considerar opciones que faciliten la vida diaria.
Los días se sienten largos y callados
La soledad no siempre se nota por teléfono. Su papá puede decirle que está bien y aun así pasar días sin conversar con nadie en persona. Esto puede ocurrir después de perder a la pareja o cuando los amigos de siempre se mudan.
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Sale poco de la casa y ya casi no ve a sus amistades
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Dejó de ir al club, a sus grupos o a las actividades que disfrutaba
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La televisión es su principal compañía
Muchos de nuestros residentes nos cuentan que lo que más les sorprendió fueron las amistades nuevas. Llegaron pensando en un apartamento y encontraron compañeros de dominó, de baile y de cafecito.
Cocinar dejó de ser un gusto
Cocinar para uno solo cansa. Por eso muchas personas terminan picando algo de pie en la cocina o saltándose comidas. Fíjese si hay comida fresca en la nevera y si su ser querido mantiene el apetito y come con regularidad.
Sentarse a la mesa con otras personas cambia el día. La comida sabe distinta cuando hay conversación y alguien con quien reírse.
Usted vive preocupado, aunque viva cerca
Da igual si usted vive en Kendall, en Coral Gables o en Nueva York: la preocupación es la misma. Llama dos veces al día y revisa el celular antes de dormir. Cuando la tranquilidad de toda la familia depende de que mamá conteste el teléfono, vale la pena conversar.
También cuenta su propio cansancio. Querer cuidar bien a sus padres no significa que tenga que hacerlo todo usted solo.
Cuando hace falta una mano extra
Algunas señales tienen que ver con la salud y el día a día:
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Olvida tomar sus medicamentos o los confunde
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Le cuesta bañarse, vestirse o moverse con seguridad
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Olvida citas o nombres con frecuencia, o se desorienta en lugares conocidos
Estas señales pueden indicar que su ser querido necesita más apoyo en su vida diaria. Contar con la ayuda adecuada puede permitirle seguir tomando decisiones y disfrutando de sus actividades. Si nota cambios en la memoria, lo primero es hablar con su médico.
Para eso existen opciones como la vida asistida en South Miami, nuestro vecindario Connected Living para personas que comienzan a experimentar cambios en la memoria y el cuidado de la memoria.
Mejor decidir con calma que con prisa
Considerar la mudanza antes de necesitar más apoyo tiene una gran ventaja: usted puede planear con tiempo. Escoge su apartamento, elige qué muebles y qué fotos se lleva y conoce a sus vecinos a su propio ritmo.
Por eso muchos residentes describen la mudanza como una de las mejores decisiones que han tomado.
Cómo hablar del tema en familia
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Empiece con preguntas, no con soluciones. Pregúntele cómo se siente en la casa y qué extraña de antes.
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Hable de lo que se gana. Amigos, música, tiempo libre y menos responsabilidades domésticas.
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Visiten juntos. Conocer a los residentes y al equipo dice más que cualquier folleto.
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Tenga en cuenta sus preferencias. Escuche lo que es importante para su ser querido e inclúyalo en cada paso de la decisión.
Así se vive en Mirabelle
En Mirabelle, entre Pinecrest, South Miami y Kendall, los días tienen música, conversación y mucho movimiento. Somos una comunidad para adultos mayores en South Miami pensada para seguir disfrutando la ciudad que usted ya conoce.
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Los apartamentos más amplios del mercado de Miami, con balcones privados y, en muchos, vista a la bahía de Biscayne
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Tempo Grille y Bistro 6, para sentarse a la mesa con amigos sin tener que cocinar
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Dominó, bingo, happy hours y música en vivo, de la salsa a Sinatra
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The Walkers, el grupo de residentes que sale a caminar por las mañanas en Dadeland Mall
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Un equipo bilingüe que lleva años con nosotros y conoce a cada residente por su nombre
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Baptist Hospital a cinco minutos y Dadeland Mall a la vuelta de la esquina
Como nos dijo una de nuestras residentes: “Soy la persona más feliz de Mirabelle.”
Venga a conocernos
La mejor manera de saber si es el momento es verlo con sus propios ojos. Tómese un cafecito con nosotros, suba a la terraza del piso 22 y conozca a los vecinos. Lo esperamos en nuestra comunidad para adultos mayores en South Miami.